lunes 14 de enero de 2008

Anuncio de la Palabra

Se lee un pasaje del Evangelio y el sacerdote realiza la homilía.



Anuncio de la Palabra

Muchas veces no nos resulta sencillo descubrir los mensajes, los signos de Dios en nuestra vida cotidiana. Llegamos a veces a pensar que Dios no se comunica con nosotros, que es indiferente. Otras veces lo interpretamos mal y nos equivocamos. La confusión nos distorsiona el entendimiento. Dios una vez más viene en auxilio de nuestras limitaciones. En Jesús se encarnó el mensaje divino y se hizo palabras, gestos y acciones entendibles a los hombres.

Leemos en el evangelio de San Juan:

¨Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida¨

y en otro pasaje:

¨Ustedes serán mis verdaderos discípulos si guardan siempre mi palabra; entonces conocerán la Verdad, y la Verdad los hará libres¨

Jesús es verdadero Dios y verdadero Hombre. Siendo verdadero Dios, no nos miente y no se equivoca en sus palabras, en sus ejemplos y en el camino que nos propone. Siendo verdadero Hombre conoce nuestras limitaciones y no nos va a hacer cargar un peso que no soportemos.

Leemos en el evangelio de San Mateo:

¨Mi yugo es bueno y mi carga liviana¨

Así clarificando nuestros pensamientos es como podemos actuar adecuadamente.