Se lee un pasaje del Evangelio y el sacerdote realiza la homilía.
Anuncio de la Palabra
Muchas veces no nos resulta sencillo descubrir los mensajes, los signos de Dios en nuestra vida cotidiana. Llegamos a veces a pensar que Dios no se comunica con nosotros, que es indiferente. Otras veces lo interpretamos mal y nos equivocamos. La confusión nos distorsiona el entendimiento. Dios una vez más viene en auxilio de nuestras limitaciones. En Jesús se encarnó el mensaje divino y se hizo palabras, gestos y acciones entendibles a los hombres.
Leemos en el evangelio de San Juan:
¨Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida¨
y en otro pasaje:
¨Ustedes serán mis verdaderos discípulos si guardan siempre mi palabra; entonces conocerán la Verdad, y la Verdad los hará libres¨
Jesús es verdadero Dios y verdadero Hombre. Siendo verdadero Dios, no nos miente y no se equivoca en sus palabras, en sus ejemplos y en el camino que nos propone. Siendo verdadero Hombre conoce nuestras limitaciones y no nos va a hacer cargar un peso que no soportemos.
Leemos en el evangelio de San Mateo:
¨Mi yugo es bueno y mi carga liviana¨
Así clarificando nuestros pensamientos es como podemos actuar adecuadamente.
lunes 14 de enero de 2008
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