martes, 15 de enero de 2008

Bendición Final

Benditos somos Dios por ser hijos tuyos. Ya estamos pre-gustando tu Reino.

Bendición Final

En este momento final, todos los bautizados nos podemos dirigir a Dios, en nuestra condición de hijos, con la oración del Padre nuestro, y a la Virgen María como madre.

Luego el sacerdote hace descender la bendición de Dios sobre las madres, los padres y sobre todos los presentes.

De ese modo se bendice a todos para que puedan reconocer en el niño que no solo posee una vida terrena, sino también una vida divina y para que puedan acompañarlos y educarlos cristianamente.



Padre Nuestro

Celebrante:
Hermanos: Estos niños que han renacido por medio del bautismo, se llaman y son hijos de Dios. Ellos recibirán la plenitud del Espíritu Santo por medio de la Confirmación. Invocándolo como Padre en la comunidad de los fieles, se acercarán al altar del Señor, para participar en la mesa de la Eucaristía.
Ahora, en nombre de ellos, animados por el espíritu filial que todos hemos recibido, oremos como el Señor nos enseñó:
R: Padre nuestro…

Consagración a la Virgen

Guía: La Virgen María es la Madre de Jesús, y desde nuestro bautismo, también nuestra Madre. Por su fe y entrega a Dios es el ejemplo de todos los cristianos. Como cuidó de Jesús a nosotros también nos cuida, nos protege, nos acompaña y nos guía.

El celebrante pide a las mamás que tomen en brazos a los niños y pasen al altar para la consagración a María, nuestra madre, diciendo o cantando la oración “Bendita sea tu pureza” u otra oración espontánea.
Bendición Solemne
A las mamás:
Celebrante:
Dios todopoderoso, que por medio de tu Hijo, nacido de la Virgen María, alegras a las madres cristianas con la esperanza de la Vida eterna para sus hijos, bendice a estas madres para que con sus hijos, vivan siempre en acción de gracias.
R: Amén.

A los papás:
Celebrante:
Dios todopoderoso, que das vida humana y la vida divina, bendice a los padres de estos niños, para que con sus esposas, sean con la palabra y el ejemplo, los primeros testigos de la fe delante de sus hijos.
R: Amén.

A todos los presentes:
Celebrante:
Dios todopoderoso, que nos hiciste renacer a la Vida eterna por medio del agua y del Espíritu Santo, bendice a estos fieles de manera que siempre y en todas partes se comporten como miembros de tu pueblo, y concede tu paz a todos los aquí presentes.
R: Amén.

La bendición de Dios todopoderoso, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo descienda sobre todos ustedes.
R: Amén.

Podemos ir en paz.
R: Demos gracias a Dios.
Guía: Cantamos: “Nuestra Señora del Camino” u otro canto apropiado.



SANTA MARIA DEL CAMINO

Mientras recorres la vida tú nunca solo estás,
contigo por el camino Santa María va.

¡VEN CON NOSOTROS A CAMINAR,
SANTA MARIA VEN!

Aunque te digan algunos que nada puede cambiar,
lucha por un mundo nuevo, lucha por la verdad.

Si por el mundo los hombres sin conocerse van,
no niegues nunca tu mano al que contigo está.

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