Jesús, después de morir y resucitar, se les apareció en varias ocasiones a los discípulos, es más San Pablo dice que se hizo presente a más de quinientos hermanos de una vez y que también se le presentó a él (1Corintios 15:5-8).
Recordamos que San Pablo no pertenecía a los Once discípulos, sino que se incorporó tiempo después cuando Jesús le preguntó ¨¿Por qué me persigues?¨ (Hechos 9:4) cuando aún se llamaba Saulo. El evangelio de San Mateo finaliza con el último encuentro de Jesús Resucitado con los Once en el cuál quiere dejarnos bien en claro algunas cuestiones:
(San Mateo 28:16)
Por su parte, los Once discípulos partieron para Galilea, al cerro donde Jesús los había citado. Cuando vieron a Jesús se postraron ante él, aunque algunos todavía desconfiaban. Entonces Jesús, acercándose les habló con estas palabras:
¨Todo poder se me ha dado en el cielo y en la tierra. Por eso, vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he encomendado. Yo estoy con ustedes todos los días hasta que se termine este mundo.¨
domingo, 6 de enero de 2008
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